– Nath. Nath, despierta. – escuché una voz lejana, mientras me remecían. Comencé a abrir los ojos lentamente. Era Jackson.
– Hola – dije con voz ronca. Me aclaré la garganta y me senté en el sofá, donde me había dormido. Lo último que recuerdo es que estaba escuchando música romántica, y había terminado de escribir la carta para Jackson… un minuto. Jackson. Estaba acá…
– ¡Rayos!, me dormí, ¿hace cuánto rato llegaste? – le pregunté, mirándolo apenada.
– Hace unos minutos. – contestó calmado. Demasiado calmado diría yo.
– ¿Ya no estás enojado conmigo? –
– Nunca me enojé contigo Nath. –
– ¿Ah no? –
– No. Lo siento mucho si te hice sentir eso hoy en la mañana. - dijo, y luego me abrazó. Yo hice lo mismo, algo sorprendida - Estaba enojado conmigo mismo. Pensé… pensé mal. Lo siento. - se disculpó nuevamente. Iba a decirle lo de la carta, la sorpresa, que seguro ya la había visto al entrar a la casa, pero me interrumpió - Gracias por la carta, está hermosa. - Se separó de mí y me miró fijamente a los ojos. - ¿Tú preparaste todo esto? –
No tengo idea dónde estuvo, pero al parecer dejó en aquel lugar todo lo que sentía en esta mañana, y volvió a casa como el comprensivo Jackson que siempre tuve a mi lado. Además había leído la carta… y la sorpresa le había gustado. Bueno, no esperaba una aceptación tan buena, pero estaba realmente feliz de que fuera así.
Mis lágrimas comenzaron a brotar rápidamente, y soltaba unos pequeños sollozos tras unas risillas. ¿Alguna vez lloraron riendo?, bueno, es totalmente ridículo.
– ¿Por qué lloras amor?, está todo bien. No estoy enojado contigo – empezó a tranquilizarme Jackson. Comencé a negar con la cabeza, mientras trataba de tranquilizarme.
– Lloro… lloro de alegría. - le expliqué. - ¿Te gustó como quedó la casa? – le pregunté luego, cuando mis sollozos cesaron.
– Sí, está hermoso… ¿dónde guardaste ésa parte de artista todo éste tiempo? – bromeó, mientas pasaba sus dedos por mis ojos, con el objetivo de secar unas pocas lágrimas que quedaban en ellos.
– Soph me ayudó, ella me dio la idea, así que prácticamente debes darle todo el crédito a ella. - me encogí de hombros. - ¿No Fuiste a la cocina, o sí? –
– No. ¿Por qué? –
– Oh, menos mal. La mayor parte de la sorpresa está ahí. Vamos. –
Caminamos a la cocina tomados de la mano, y cuando llegamos a ésta, lo hice sentarse en una silla, mientras lo abrazaba por la espalda.
– Espero que tengas apetito, por que hay mucha comida. – Él rió, y comencé a preparar la comida, sólo faltaba calentarla.
Al parecer la decoración, la carta, y la comida fue una buena sorpresa. Más tarde llamaré a Soph para agradecerle.
– ¿Puedo preguntarte algo? – le dije.
– Claro, lo que sea. – respondió, al tiempo que tragaba su comida.
– ¿Dónde estuviste toda ésta tarde? –
– Fui con los chicos a un bar. –
– ¿TE FUISTE A EMBORRACHAR? – le grité.
– No, no. ¿Acaso me ves borracho? – dijo él, con un tono algo frustrado. Está bien, quizás exageré un poco, pero como odio que se vaya a beber.
– ¿Qué hicieron entonces? –
– Nada. Solo pasar el rato… –
– Pero les contaste qué había pasado, ¿no? –
– No. Pero no son estúpidos, notaron que estaba algo mal… –
– Lo siento. – me disculpé.
– Ya, olvidemos ese asunto. –
– Tenemos que volver a tocar el tema algún día Jackson… –
– Que no sea hoy. – Pidió el. Yo asentí con la cabeza.
Ow :3, lo amé amé <3.
ResponderEliminarasj otro? e_e
ResponderEliminarOww *.* cami, lindo capitulo u.u pobre natt(?? no, no pobre iwal el mono no se enojó pqe es comprensivo y adorable, y weas x) otro caaaaaaaaap .-
ResponderEliminarBstos, nos leemos ^^