sábado, 21 de marzo de 2009

Chapter Number Five:

Cuando entré vi a Jackson sacar las tostadas recién listas y ponerlas en un plato. Era un típico desayuno, me alegraba que eso no le quedara mal. Aunque ayer había mejorado, claro.

– ¿Tienes hambre? – me preguntó con su hermosa sonrisa.

– La verdad, sí. – dije y luego me senté en la mesa. – Algún día me tienes que dejar hacer el desayuno a mí.

– Creo recordar que me trajiste el desayuno el día de mi cumpleaños –

– Eso no cuenta, sólo fue un día, y tú todo este tiempo has preparado el desayuno –

– Es lo que cualquier caballero haría –

– Soy tan afortunada de tenerte Jackson – le dije, sonrojándome luego, no era del tipo de chicas que decían a menudo lo que sentían. Era más bien de preocuparme por la otra persona y demostraba todo con actos. Pero esto me salió del alma, estos meses, han sido maravillosos, y siempre Jackson me ha soportado, siempre, me ha mimado, y acompañado en los peores momentos, como eran ahora… Y no podía estar más agradecida de la vida por ello. Tenía al mejor hombre a mi lado.

– ¿Pasa algo cielo? – me preguntó extrañado

– No, nada… ¿porqué?

– Te conozco Nath, nunca me dices cosas así –

– ¿Te molestaría si cambio un poco esa parte? Creo que no estoy siendo justa – le dije de nuevo, no me sonrojé, sólo le sonreí.

– Creo que podré acostumbrarme, pero sabes que estás perfecta así como eres, así te amo. –

– Yo también te amo

Luego seguimos con nuestro desayuno, cuando terminamos, Jack lavó los platos y yo los sequé.

– ¿Qué quieres hacer hoy? – me dijo mientras acariciaba mi cabello.

– No lo sé, hagamos algo que tú quieras, no quiero que me consientas tanto – fruncí el ceño.

– No se me ocurre nada –

– Jackson – le dije con tono de reproche, siempre me hacía esto, siempre lograba que cediera y hiciéramos lo que yo quisiera, casi ni tenia tiempo para él, es decir, sus hobbies, etc. Mucho tiempo había aguantado esto, ahora le tocaba a él.

– Hoy tenía que ir a un show – dijo despacio, pero cuando lo miré tenía la cara triste.

– Aw, me imagino que has dejado de lado a los chicos por mí, lo siento – acaricié su mejilla y me miró, su rostro volvió a tener la alegría de siempre, pero sabía que no era completamente así.

– No te disculpes, los chicos se las pueden arreglar un par de veces sin mí –

– Pueden, pero 100 Monkeys no es tan bueno sin ti – le dije sonriendo.

– Es más importante para mi estar contigo ahora, y siempre que me necesites, que un par de shows, sabes que no te cambiaría por nada. –

– Lo sé. Pero me podrías haber dicho, no te pido que vayas sin mí si no quieres, ¿o acaso crees que no me gusta tu música?

– Bueno, bueno, no más reproches. Sólo fue una presentación a la que no fui, con la de hoy serían dos. No es para tanto, ¿si?, Ya irás conmigo a las próximas.

– ¿Y si quiero ir a la de hoy? –

– ¿Vamos a hacer lo que tú quieras, o lo que yo quiera? –

– Sabes que ambos queremos ir –

– Bueno, en eso supongo que tienes razón, pero si yo estaré tocando tu no pensarás estar sola ahí mirando –

– No me molestaría, pero la verdad pensé en invitar a las chicas, y claro… –

– Yo tengo que invitar a los chicos –

– ¡Exacto! – reímos y luego lo abrasé, tan fuerte como nunca.

– Me está gustando este cambio en ti – rió bajito y luego me besó. Fue un beso tierno y dulce, como si fuera el primero, siempre era así con él, todo perfecto.

Jackson salió a juntarse con su grupo, le insistí en que fuera antes, como siempre debía ser, para prepararse, ajustar detalles, etc. Lo convencí en que no habría problemas en que me quedara una hora sola, llamaría a Sophie y me iría su casa después de avisarles a las demás chicas también. Así que así hice, llame a mi mejor amiga.

– ¿Aló? –

– Hola Soph –

– ¡Nath!, qué gusto que me llames, ¿qué tal? –

– Todo bien, de hecho te llamaba porque tengo planes para hoy, ¿no estás ocupada? –

– No, claro que no boba, estoy para lo que necesites, dime –

– Bueno, Jack tiene un show hoy, y no sé, se me ocurrió que podríamos ir, con las chicas, y Jack invitará a sus amigos. –

– Eres tan buena amiga, sabes que las chicas te amarán por esto – rió y yo también lo hice.

– Lo sé, bueno, ¿qué dices? –

– ¡Claro!, ¿nos vemos allá o te pasamos a buscar? –

– ¿Qué tal si me ayudas a avisarle a las chicas? Y luego me pasan a buscar, porque Jackson ya se fue, tiene cosas que ajustar allá claro, le dije que se fuera, supuse que mi mejor amiga no tendría problemas… –

– Por supuesto que no, ok, mira todas las chicas deben estar juntas hoy, así que las llamo y las voy a buscar, luego vamos a tu casa, ¿esta bien?

– Perfecto, gracias amiga –

– De nada, cuando quieras, ok nos vemos. Adiós. –

– Adiós –

Ambas colgamos y yo me fui a cambiar de ropa, algo más lindo, pero informal, seguía vistiéndome de colores oscuros por el luto, claro. No sería algo definitivo, pero esto era muy reciente, una semana, dos vistiéndome así, no me harían daño.

Encontré rápidamente una tenida, algo simple pero linda. A los 20 minutos, ya estaba lista, y Soph con las demás chicas habían llegaron unos 10 minutos después. Venían todas arregladas, lo cual me sorprendió, porque se demoraron bastante poco. Pero también fue un alivio en cierta forma. Se notaba que estaban ansiosas.

– Hay, pero Nath, ¡dime ya!, ¿estará Robert? – Preguntó Katt.

– ¿Robert? – pregunté sorprendida, claramente no hablaba del único Robert que yo conocía, porque claro, él estaba bajo tierra.

– Sí, el amigo más sexy de Jackson – dijo Connie.

– Vaya chicas, lo siento, no tengo idea quién es… pero supongo que irán varios –

– Hey, que no se te olvide mi encargo, ¿entendido Nath? – Me dijo Soph, con cara amenazante.

– ¿Los chicos misteriosos? – Asintió con la cabeza. Claro, se me había olvidado, pero no importa, si lo hacía de nuevo, ella me lo volvería a recordar, y así, hasta que le de información concreta.

– Porque… no son amigos de Jackson que podrían estar hoy, ¿o si? – me dijo Andy con un entusiasmo notable.

– No lo creo, ¿estaban ellos en el grupo de los amigos de Jackson? –

– No, sólo estaba Robert, Kellan y Taylor – dijo Connie.

– Mmm… me pregunto quién será ese Robert – dije, era raro no conocerlo, creo que era el único que no conocía aunque sea por alguna historia de Jackson, o quizás lo olvidé… De verdad, no sabría decirlo. En estos momentos por lo menos, no lo recuerdo.

– Seguro lo has visto, aunque claro, es guapísimo, así que… creo que lo recordarías de ser así – dijo Katt.

– Hey, es mío Katt – dijo Connie.

– ¿Cómo crees?, yo lo vi primero – alegó Katt.

– Ya, no se van a poner a discutir por chicos, por favor – dijo Andy, quien se encontraba en medio de las dos, en el asiento trasero del auto de Soph, por un momento sentí compasión por ella, pero las chicas se callaron. Así que todo se calmó.

– Tú lo dices porque tienes la suerte de tener a Kellan para ti sola – dijo Katt.

– ¡Jah! – bufó Andy – ¿No creen que es algo mayor para mi?

– Sólo tiene 21 amiga – dijo Katt nuevamente.

– Pero Andy es pequeña y la tenemos que proteger – dijo Soph.

– De hecho, es muy madura para su edad… pero de todas formas, déjenla que ella decida – dije al notar el desinterés de Andy por Kellan.

– Gracias – dijo animadamente Andy.

Luego de charlar un rato, estábamos en el lugar del show.