sábado, 19 de septiembre de 2009

Chapter Twenty Four:

– ¿Esas son formas de recibirme niña? – dijo con su tono irritante. Trató de ingresar a la casa, perola detuve, cubriendo todo el espacio de la puerta.
– Jackson no está en casa. – dije seria.
– ¿Segura?, necesito decirle algo importante. –
– Mira Tiffany, no tengo por qué mentirte, de verdad, no está, ahora por favor vete, tengo cosas que hacer. Adiós. – no me importó si tenía algo más que decir, de todas formas no tendría nada que ver conmigo, y cerré la puerta en su cara.
Luego seguí mi camino hacia la cocina, donde pensé que estaba mi amiga, y así era.
– ¿Quién buscaba a Jackson?, Sonabas terrible – dijo mientras tomaba un sorbo de café.
– Una chica, Tiffany… – volteé los ojos. – es insoportable, luego te contaré de ella. ¿Estás lista? – le pregunté.
– Termino el café y salimos. – Yo asentí con la cabeza, mientras me senté paciente en una silla, a esperar a mi amiga. – ¿Y tú no has comido nada? –
– No mucho, Jackson me llevó una bandeja con desayuno que apenas toqué… – la miré apenada.
– Oh, sí… la vi sobre la cama… pero, ¿no tienes hambre?, no deberías salir con el estómago vacío. –
– No tengo apetito. –
– Nath… – dijo en tono de reproche.
– Si me da hambre, compro algo fuera, ¿si?, en serio… ahora no quiero nada. –
Sophie terminó su café y salimos en su auto, ella conducía, así que no tenía idea hacia dónde me llevaba, pero con que hubiera tiendas donde comprar un lindo regalo, me bastaba.
Recorrimos cien, no, miles de tiendas, fuimos a los centros comerciales más cercanos y a todos los lugares que se nos ocurrieron. Pero no había nada. Es decir, algo que sea realmente grande, hermoso, como lo amerita la situación… no había nada. Claramente debía ser algo especial, pues si fuera un reloj o alguna consola de video juego, Jackson ya lo tendría… lo que rebajaba mis posibilidades notoriamente.
– Me rindo amiga, no hay ningún regalo… ¿cómo es posible que no haya algo en toda la ciudad? – exclamé, sentada en el asiento copiloto del auto de Soph.
– Si, es ridículo, miles de tiendas y centros comerciales, y nada que valga la pena… –
– ¿Qué voy a hacer ahora? –
– ¡Tengo una idea! - exclamó Sophie con una sonrisa - Sé un lugar perfecto donde conseguir lo necesario… –
– ¿Qué cosa Soph?, ¿Dónde vamos?, ¿OTRA TIENDA MÁS? – comencé a refunfuñarle, pero me hizo callar y me contó su plan. Accedí y fuimos a la tienda.
Una hora después, ya estábamos en casa, con toda la sorpresa para mi querido novio, lista. Sólo faltaba que él llegara. Porque confiaba en que lo haría. Debía hacerlo.
– Bien, ¿no necesitas nada más? – preguntó Soph.
– Eh, si. Creo que sí. Muchas gracias amiga - la abracé, y ella me imitó - De verdad eres lo mejor, no sé que hubiera hecho sin ti. –
– De nada amiga, para eso estamos, ¿no? – me sonrió.
– Claro… ¡hey!, eh estado tan preocupada de otras cosas, que no hemos tenido tiempo de hablar de cómo vas tu - hice una mueca de disculpas - ¿Qué tal estás con Seth? – le pregunté.
– Pues… la verdad, más o menos. – miró apenada el suelo.
– ¿Qué pasó? –
– Discutimos todos los días… y él se va de la casa a emborracharse con sus amigos… luego tengo que aguantar que llegue como a las tres de la mañana, y que hable idioteces. – bufó ella, pero luego se puso seria nuevamente.
– Amiga… en serio, ¿qué haces con ése tipo? – Siempre pensé que ese chico no era para ella. Él no la merecía.
– No lo sé… ya me está hartando, y cada vez está más antipático. Creo que ahora… sí tomaré tus consejos Nath. – me miró sorprendida por lo que acababa de decir.
– ¿Quieres decir… terminar con él? – no pude evitar el tono de alegría en mi voz. Eso si que sería lo mejor que le podría pasar.
– Lo estoy pensando seriamente… – hizo una mueca.
– Si, verás que será lo mejor. – la animé. Ella sólo suspiró.
– Bueno, te dejo. Cualquier cosa llámame, ¿si? – dijo levantándose del sillón en el cual estábamos sentadas.
– Está bien. Y gracias de nuevo. – Me despedí de ella y la fui a dejar a la puerta.
Luego, puse el equipo de música, y tomé una hoja de papel y un lápiz. Y comencé a escribir.

“Amor,
Primero que todo, NO quiero que pienses por nada del mundo, que no te amo. Por que creo que en éstos dos años, te lo he dejado claro. Eres el hombre más perfecto de todo el mundo, y soy realmente afortunada de tenerte junto a mí. Pero bueno, dirás, ‘¿y porqué Nath me dice tantas cursilerías románticas, y aún así me dijo que no hoy?’, pues, es complicado… (Más bien yo soy complicada, tú lo sabes muy bien), en realidad es una gran mezcla de cosas… entre ellas, la edad. Pienso que somos muy jóvenes aún para casarnos. Si podemos seguir juntos y felices por mucho tiempo más como lo hemos hecho hasta ahora, no necesitamos hacer una gran ceremonia, una fiesta y ponerme un vestido largo blanco, no, así estamos bien. Y bueno, otro montón de cosas que son algo insignificantes, pero me hacen sentir incómoda respecto a ésta situación. Creo que tendremos tiempo, si tú me lo permites claro, de aclararlo luego.
También espero que te guste la sorpresa que te tengo, y que me perdones. De verdad, lo siento muchísimo amor, sé que te herí. Fui una estúpida, pero no había otra manera. Entiendo tu situación, pero tú también entiéndeme a mí. Espero que me perdones, en serio.
Te ama más que nadie en éste mundo, Nath.”

Habiendo terminado mi carta, el último preparativo, me recosté en el sofá, sólo a esperar a que Jackson llegara, para poder arreglar todo, y seguir como si nada hubiera pasado.

1 comentario:

  1. por fin subiste capítulo, mi ayuda no sirvió de nada xd otro, otro, otro <3

    ResponderEliminar