jueves, 6 de agosto de 2009

Chapter Number Twenty Two:

Ésa noche tuve un sueño muy extraño, veía a Jackson vestido de smoking, cosa que no es tan rara, ya que para sus presentaciones con 100 Monkeys se viste así la mayoría de las veces, así que pensé que en eso estábamos, pero luego, yo caminaba con papá, ¿con papá?, si, era él… y caminábamos lentamente por una alfombra larga, había mucho público… y mi vista se nublaba, papá me decía “No llores hermosa”, mientras, yo limpiaba mis lágrimas y luego volvía a mirarlo, pero no estaba… ahora caminaba sola… y el público se había ido, sólo estaban Maxi, mis amigas y mi madre besándose asquerosamente con su novio. Y Jackson, me esperaba sonriente, pero yo gritaba horrorizada, y decía “¿Dónde está papá?, ¿Dónde fue?”.

Es todo lo que recuerdo desde que desperté… y me quedé un buen rato sin abrir los ojos, pensando en ése sueño. ¿Qué se suponía que significaba?...

Unos segundos después me rendí y abrí los ojos y miré el reloj del velador como de costumbre, eran las 10 de la mañana. Pensé que Jackson estaría durmiendo, junto a mí. Así que me giré, esperando verlo.

Pero en su lugar… había una bandeja de desayuno, con una rosa roja a un lado.

– ¿Qué es esto?... – tomé la rosa en mis manos, la olí y luego la dejé donde estaba, rosas rojas… esto era importante, son mis flores preferidas.

Me senté con cuidado y corrí un poco la bandeja. Noté que había una pequeña nota en ella, así que la tomé.

“Nath, feliz aniversario número dos. Te amo muchísimo, sabes todo lo importante que eres para mí. Estos dos años han sido los mejores de mi vida gracias a ti, eres lo mejor que me ha pasado.

PD: Espero que te guste el desayuno. Te ama, Jackson.”

Dios Mío… no puedo creer que haya olvidado nuestro segundo aniversario, ¡rayos!, ni si quiera le tengo un regalo…

Dejé la bandeja nuevamente de lado, me destapé, me puse mis zapatillas de levantar y con cuidado caminé hacia la puerta. No vi a nadie. Bueno, esto podría ayudarme un poco… quizás Jackson salió. Y mientras, yo podría…. Rayos, ¿qué podría hacer?...

Seguí pensando en alguna opción mientras caminaba de nuevo hacia la cama.

¿Llamar a Soph?, ella podría ayudarme… comprar algo por mí y traerlo… Jackson no tendría por qué enterarse… o mejor aún, quizás podría llamar alguna agencia de regalos y que lo traigan acá, eso sería más formal.

– ¿No vas a tocar el desayuno? – preguntó su dulce voz detrás de mi. Rayos, volvió, ¿tan rápido?... Esto agota mis posibilidades…

Me giré a verlo. Noté que escondía sus manos detrás de su espalda. No le di mucha importancia, aunque pensé que sería otra sorpresa… lo que me hacía sentir más culpable. Pero de todas formas, crucé la distancia que nos separaba y lo abracé lo más fuerte que pude.

– Te amo. – susurré en su oído antes de juntar mis labios con los suyos. Nos besamos bastante rato, hasta que Jackson puso una de sus manos que tenía detrás de su espalda, en mi cintura. Lo que me hizo recordar mi curiosidad sobre lo que traía tras él.

– Gracias por el desayuno, me acabo de despertar, pero sí comeré. – dije cuando me separé de él.

– Si no quieres… – lo interrumpí con un beso.

– Si quiero. – le sonreí y luego tomé asiento junto a mi bandeja de desayuno. Comencé a comer, mientras mi novio me veía. – ¿Tú ya comiste? –

– Si. –

– ¿Pasa algo? – no, seguro espera su regalo… Dios, no puedo ser peor novia.

– Tengo algo que decirte – avanzó hacia mi, y se sentó a los pies de la cama. Aún llevaba algo detrás de su espalda; pero no alcancé a verlo.

– ¿Qué cosa? – seguí comiendo pero él no dijo ni una palabra… parecía que estaba pensando en cómo decir lo que quería. Nada usual en el, sólo venía y hablaba conmigo, siempre fue un tipo espontáneo. Excepto ahora. – ¿Tiene que ver con lo que traes escondido detrás de ti? – le pregunté, al ver que no decía nada… Él sólo rió nervioso, y comenzó a bajar su mano de la espalda, hasta dejarla frente a mí, sosteniendo la ‘otra sorpresa’.

Una pequeña caja cuadrada, tenía una calcomanía de un mono. Me reí, sin entender bien qué significaba.

– Quería ponerle un pequeño toque mío. – me explicó.

– Jackson no entiendo… ¿Qué es? – Mi novio me miró sonriendo, y se le escapó otra risa nerviosa. Suspiró unas dos veces y me miró serio.

– Bien… no sé bien como decir esto pero… lo que sí se es que te amo, y quiero pasar el resto de mi vida contigo Nath. – abrió la pequeña caja hacia mí, y al ver lo que había en su interior entendí todo. – ¿Te quieres casar conmigo? –

2 comentarios:

  1. TE MATO!(??? NO ES QE TE MATO! primero no sabía qe habias subido cap... i ahora sales cn semejante cosa :| esqe no se puede vivir así, mori, mori , mori xDDDD*0*

    ResponderEliminar