domingo, 2 de agosto de 2009

Chapter Number Nineteen:

Al otro día desperté bastante tarde, eran las 1.00 pm. ¿Cómo dormí tanto?, ni siquiera me dormí tarde ayer… bueno, de todas formas no está mal, me sirve para descansar.
Jackson no estaba a mi lado, supuse que estaría despierto hace bastante tiempo, así que me fui directamente al baño a tomarme una ducha para despertarme bien.
Al terminar, sequé mi cabello y me vestí, unos pantalones sueltos y cómodos, y un polerón una talla más grande que la que ocupaba usualmente. Perfecto para un día como hoy, en el cuál no planeaba salir, sólo pasar un día relajado y tranquilo en casa. Me puse pantuflas, que claramente son más cómodas que algún otro calzado, y bajé las escaleras, al llegar al primer piso, me giré hacia la sala y vi algo, que obviamente, hoy no esperaba en lo absoluto.
– ¡Nash! – gritó la chica al verme. Genial, ahora tengo nuevo nombre.
– Es Nath, Tiffany, Nath. – refunfuñó Jackson a su lado.
Así es, la adorable rubia estaba de vuelta, y en casa. Y a estas horas. ¿Qué diablos le pasaba a esta chica?
– Hola – dije con la mejor sonrisa cínica que pude demostrar.
– Linda ropa. – dijo ella.
– Muchas gracias. Es de la última colección primavera-verano. – dije sonriendo sarcásticamente. Jackson rió, y fui a su lado, él pasó su mano por mi cintura, y se me ocurrió una gran idea. Lo tomé del cuello y le di un beso que a ambos nos dejó sin aliento, casi jadeando. Y obviamente a la rubiecita le debe haber molestado.
– Permiso, no he desayunado. – le sonreí cínicamente y me fui casi riendo a la cocina, hubieran visto su bronceada cara con los ojos como platos y con la boca casi hasta el suelo, si no cayera tan mal, me hubiera dado vergüenza hacer eso frente a ella, pero las cosas no son así, y, de hecho… fue muy divertido.
Mientras comía un trozo de pastel que había en el refrigerador, Jackson entró a la cocina.
– ¿Dejaste a tu amiguita sola? – le pregunté, y tomé un sorbo de café.
– Ya se fue. – sonrió y se sentó frente a mi.
– Oh, ¿y no se despidió de mi?, qué mal educada. – refunfuñé.
– Dijo que estaba apurada. Y yo no insistí, no creí que te fuera a molestar. – rió y yo volteé los ojos. – ¿Qué fue eso en la sala? – preguntó.
– Sólo le aclaro un poco más las cosas. –
– ¿De qué hablas? – dijo enarcando una ceja. – Sabe perfectamente que estamos juntos. –
– Pues a nadie le hace mal un recordatorio, ¿o no?, si te molestó, bueno lo siento… nunca más te beso, si así lo quieres. – me encogí de hombros. Jackson rió y se dio la vuelta, y me abrazó muy fuerte y comenzó a darme besos en la mejilla.
– No seas tonta, nunca querría eso. –
Estuvimos así bastante raro, pero de pronto alguien se aclaró la garganta y ambos miramos hacia la puerta de la cocina, era Maxi.
– Que asquerosos – hizo una mueca – y yo que tenía hambre. –
Nos separamos de inmediato y yo seguí mi desayuno, con Maxi acompañándome ahora. Jackson salió a hacer algo “urgente”. Eso dijo él, aunque no tengo idea de qué se tratará.
– ¿Qué hacía esa rubia acá? – preguntó Maxi de pronto.
– ¿La viste?, ¿Por que no bajaste? –
– Es que no me cae bien, esperé que se fuera… tardó unos minutos, y luego bajé. –
– ¿Se fue enojada? – le dije sonriendo.
– Un poco… ¿Tú le dijiste algo? –
– No. ¿Cómo puedes creer eso de tu dulce hermana mayor?, Yo soy muy educada Maxi, tú lo sabes… – le dije irónicamente. Él sólo rió y seguimos con nuestra comida.
Más tarde llegó Jackson, y con pizzas.
– Genial, me leíste la mente. No quería cocinar hoy – le dije mientras recibía la pizza de sus manos y le daba un pequeño beso. – ¿Cómo te fue? –
– Bien. – No dijo más. Bueno, no soy una persona entrometida, si no me quiere decir, que no lo haga… por mi está bien.

Habían pasado un par de horas desde el desayuno, así que comenzamos a devorar la pizza de inmediato los tres.

– Amor –
– ¿Sí? – preguntó Jackson
– ¿Cuándo es el cumpleaños de Robert? – dije recordando a Katt, y su petición.
– En dos días más. –
– Ahá. –
– Dile a Katt que con los chicos ya le tenemos preparado algo así que, que no se preocupe. – Lo miré sorprendida, él solo rió – Y claro, también está invitada. Así como las demás chicas y tú por supuesto. –
– Genial, se me ocurren un par de cosas… – en ese momento, me interrumpió el timbre. – Yo voy. –
Abrí la puerta y mi amiga se me tiró encima, casi me asfixiaba con su gran abrazo y aparte, gritaba en mi oído.
– Katt… no pue-do respi… rar. – logré articular.
– Oh, lo siento. – Me soltó de inmediato, ambas reímos – Es la emoción, perdón amiga… – seguía disculpándose.
– Bien, vamos a la cocina y me cuentas todo, con lujo de detalles. –
– Ok. –
Entramos a la cocina, y Katt se sorprendió de ver a los chicos allí.
– Hola chicos – sonrió y saludó a cada uno. Luego ocupó lugar al lado de Maxi.
– ¿Quieres pizza? – le ofrecí.
– Claro. – sacó un trozo.
– Bien, empieza. –
– ¿No les importa? – dijo ella mirando a Maxi y a Jackson. – Será una larga historia. –
– Rob me contará de todas formas, así que a mi no me molesta. – dijo Jackson sacando otro trozo de pizza.
– No tengo nada mejor que hacer. – dijo Maxi, y todos reímos.
– Bien, primero fuimos a ver una película romántica… – Jackson y yo reímos. – ¡Hey!, no sean así. – nos reprendió ella.
– Katt, qué cursi… – dije yo.
– Bueno, Rob y yo tenemos corazón, ¿si?, no tiene nada de malo ver una película romántica de vez en cuando. –
– Qué aburrido Rob… creí que te llevaría a un lugar más entretenido. – dijo Jackson, tratando de sonar decepcionado de su amigo.
– Bueno, eso no es todo, déjenme seguir contándoles.

Estuvimos aproximadamente una hora escuchando la historia de Katt, luego del cine fueron a un parque, y luego a la casa de Rob, él cocinó algo para mi amiga. Otro punto a favor. Resumiendo, fue genial. Y me alegro por Katt, por que se merece a un chico bueno, y según se… Rob lo es.

Después de la gran historia de la cita de Katt y Rob, conversamos un poco sobre qué habíamos pasado estos días, mientras que Maxi subió a ver televisión.

– Ah, sí… y hoy vino una amiga de Jackson a visitarlo. –
– ¿Quién? – mi amiga abrió sus ojos como platos.
– No es nada… – dijo Jackson.
– Tiffany. Una chica que parece, perdón… es modelo. –
– Con que… ¿amiga? – volvió a preguntar.
– Ex novia. – respondí gruñendo. Jackson y Katt rieron. – Por cierto, ¿cómo llegó acá esa rubia? Se suponía que sólo se quedaba un día, ¿no?, ¿Y cómo supo dónde vivías? – le pregunté a mi novio.

1 comentario:

  1. no es cursi ya ¬¬ sdjkhyusdgfsudygfsd x) aaj maldita tiffany :L xd

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