sábado, 28 de febrero de 2009

Chapter Number Three:

Definitivamente lo peor de las muertes, eran los entierros, a mi me aterran la verdad. No me imagino a una persona allí, bajo tierra. Ah, el solo hecho de pensarlo me da escalofríos. Pero también significaba que esta ‘tortura’ terminaba allí, aunque claro la pena no se iría.
Llegamos al parque y nos bajamos, igual que antes, esperamos a los demás, que no parecían llegar nunca. Así que mamá, Maxi, Jack y yo nos quedamos cerca de nuestro auto charlando, para variar mamá salió con sus estupideces.
– Deberías dormir Nathalie, estás horrible –
– ¿Cómo quieres que duerma así? Sabes que no puedo hacerlo cuando estoy mal. –
– Bueno, dormir o no dormir no devolverá a tu padre a la vida. –
– Gracias por dejármelo saber – dije irónica y algo enojada, ¿acaso debía ser tan molestosa hasta en estas circunstancias? Arg. Odio cuando hace esto.
Tomé de la mano a Maxi, y me lo llevé lejos de mamá, el no tenía porque sufrir de mis peleas con esa mujer, Jackson me tomó por la cintura y nos acompañó. Si bien no le gusta mucho que tenga mala relación con mi madre, me entiende, porque con ella no se puede llevar mejor, es una odiosa.
Fuimos donde Soph y las chicas, quienes “sorpresivamente” se encontraban con un par de amigos de Jack.
¿Él habrá planeado esto? Claro, quién mas… Sí, Soph lo hubiera hecho si hubieran sido “no actores famosos” y si no se cohibiera porque fueran tan guapos. Pero ya que la cosa no era así, mi lindo novio actuó. Seguro mis amigas lo valorarían, se notaba en sus caras. Y a pesar de todo lo malo, me alegró un poco esto, si ellas son feliz yo igual… incluso ahora… bueno, solo un poco, es lo mejor que puedo hacer.
Creo que las chicas, antes, por el enojo no se habían puesto a pensar en los beneficios de tener una amiga novia de un famoso, claro no sería gran cosa, pero todo famoso conoce a mas famosos, y como todo mundo sabe, muchos son guapísimos. Gracias a Dios, era el caso de los amigos de Jack. Si no, las chicas se hubieran enojado más aun. Jajaja.
– Hey Nath! – me llamó Katt, con una sonrisa.
– ¿Qué tal amiga? – le pregunté yo.
– Vaya, veo que conocieron a los chicos – Jack hizo como si no hubiera tenido nada que ver.
– Sí, bastante… amables tus amigos, Jackson – dijo Connie sonriendo coquetamente. Wow, eso era nuevo… ¿Connie?... ¿Así?... Creo que de verdad alguno la flechó. Jajaja. Ella es tan madura, pero no por eso no se puede enamorar, claro. Solo que es un poco bastante exigente, jajaja, quizás tampoco es malo.
– Nath, no nos habías dicho que tenías amigas tan lindas – dijo Kellan. El rubio bromista, pensé de inmediato en un gusto de Andy… pero creo que no mostraban mucho interés. De todos modos, recién se conocían, ¿no? Había tiempo.
– Lo siento, debí hacerlo hace mucho… – me disculpé. La verdad no pensé en eso antes… pero bueno, ya está, ya se conocen ahora. Y me alegró, mucho la verdad. Mis amigas eran un encanto, y los amigos de Jackson… bueno, por lo que los conozco son bastante buenas personas y divertidos. Claro, también guapos.

No nos dimos cuenta, cuando las personas ya estaban alrededor de la carroza. Ahí aparecieron los tres chicos misteriosos de nuevo, junto a mis tíos y Jackson.
Bajaron el ataúd, y comenzó el camino hacia el lugar donde enterrarían a mi padre.
No pude evitar llorar, mientras Maxi estaba en mis brazos, también llorando, escondido en mi cuello. Me destrozaba más aún verlo así, a mi pequeñito hermano, quien siempre sonreía, siempre era tan dulce. Ahora… verlo así de apenado, de verdad era algo impresionante. Era sólo un niño de 8 años. Debería pasar más casa ahora, no podía dejarlo solo con esa mujer loca, pobre… Espero que no me vuelva loca muy pronto por las visitas, si no, nos estaríamos quedando huérfanos. Bueno, ese asunto lo veremos después.
Nos detuvimos, volteé hacia el lado y lo vi… ése agujero en el suelo, y de inmediato comenzaron mis náuseas. Traté de controlarlas. Por lo menos hasta que volviéramos afuera del parque, donde se encontraban las oficinas, y seguro habrían baños… podría aguantar eso, unos minutos más.
Dejaron el ataúd allí cerca del… agujero. Y comenzaron a dar los pésames, Maxi seguía en mis brazos, mamá estaba del otro lado del ataúd, Jackson estaba a mi lado, como siempre. Tomó mi mano y me besó la mejilla, seguro para darme fuerzas… o tranquilizarme.
Fueron miles las personas que me dieron el pésame, junto a Maxi, aunque claro, era un niño… sólo lo miraban y le acariciaban el pelo, o las mujeres le daban un beso en la mejilla. Se notaba que a ellos también les daba pena. ¿Y a quién no? Creo que los chicos misteriosos también pasaron por la fila de desconocidos. No los noté muy bien, luego averiguaría sobre ellos como le había dicho a Sophie, ahora no era el momento. Luego de… más o menos una hora, terminó la parte de los pésames. Quedé más rodeada de mis conocidos, las chicas estaban detrás de mí, mis familiares también. Y gente cercana a la familia.
Comenzaron a pasar personas adelante, a decir las típicas palabras en memoria del difunto. También fueron muchas personas. Mamá también pasó… creo que trató de comportarse acorde a la situación… sus palabras fueron algo así como: “Que Dios te cuide, ex marido… te extrañaremos, gracias por todo lo que nos diste, aunque parecía que tenias tanto todavía por dar. - Claramente hablaba de dinero, lo único que le importaba…- Me dejaste sola con dos hijos, un difícil trabajo, espero saber hacerlo bien. Te amo Robert. Adiós.”
Bueno, para ella eran algo aceptable, pero aún así fue poco… Ni si quiera lloraba cuando dijo eso, aunque tenía los ojos algo rojos de haber llorado antes, ¿Cuándo?, Ni idea, no la vi en ningún momento llorar, bueno, no la vi en ningún momento en general, no me preocupaba mucho que digamos.
Cuando ya estaba todo listo, procedieron al ‘último paso’. Ponerlo bajo tierra. No pude mirar, me aferré fuertemente al pecho de Jackson, cubriendo mi cara con éste. Maxi estaba en el suelo ya. Él quiso ver, no fue tan doloroso eso… creo que fui la única exagerada que no vio. Pero así lo preferí. Era lo más sano para mi.

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