domingo, 28 de marzo de 2010
Chapter Twenty Nine:
– Que es demasiado bueno para ser verdad. – le respondí honesta. Él rió.
Era verdad, era demasiado bueno para ser real. ¿Cómo una chica que, notoriamente me odia, me consigue trabajo?, Encima, en una agencia tan genial. Dios, era grandiosa. Después de hablar con el Señor Graham, e ir con Lisa, pude conocer todo acerca de la agencia. También me presentaron a más gente de la agencia, y me mostraron algunos archivos e imágenes de eventos que habían tenido recientemente. Por supuesto, quedé maravillada. La agencia lleva más de 20 años en este negocio. Y tienen todas las áreas en ella. Modelaje, diseño, administración, decoración, moda y estilo en general.
Pero yo sigo preguntándome… ¿por qué?
– ¿Te parece si dejamos el viaje a la joyería para otro día amor? – le dije a mi novio.
– ¿Tienes otros planes? –
– Quiero ver a las chicas… si no te molesta. –
– No, está bien. ¿Te llevo? –
– OK. Vamos a casa de Kath. –
No estaba segura si mis amigas estarían ahí en ese momento, pero la mayoría de las veces las chicas se juntan todas ahí. Y eso es lo que necesito, verlas a todas.
Cuando toqué el timbre, me alegró ver a todas las chicas asomarse por la ventana principal de la casa de Kath. Me despedí de Jackson, quien dijo que probablemente iría a ver a la banda, pero que cualquier cosa lo podía llamar.
– ¿Y qué te trae por acá amiga? – preguntó Connie.
– Pues, ya que no me invitan a la junta, tuve que venir sola. – reí.
– ¡Sabes que no es así! - Sophie golpeó mi brazo levemente - Yo les dije a las chicas que seguramente estarías ocupada hoy. Así como lo estuviste ayer. – levanto ambas cejas.
– Oh… eso. - me sonrojé. - Bueno, todo salió bien. – concluí. Me cohibía un poco hablar de ese tema con mis amigas, además ahora no era el momento.
– Me alegro de que estén bien con Jackson. – dijo sonriendo Kath.
– Si, a mi también me alegra. – le respondí con una sonrisa.
– Hey, entonces ambos van a ir a la fiesta de Rob hoy en la noche, ¿verdad? – dijo Andy.
– Si… creo que si. – Me había olvidado completamente de la fiesta, pero supongo que iremos. Robert es muy amigo de Jackson. – Todas ustedes van también, ¿no?
– ¡Claro que si! – todas respondieron al unísono.
– Genial. Oye Kath, ¿cuál será tu sorpresa para Robert? – le pregunté ansiosa a mi amiga.
– Lo verán en la fiesta. – dijo ella riendo.
– ¡Vamos!, tienes que contarnos amiga – dijo Soph.
– Me da algo de vergüenza… – dijo ella tapándose la cara con ambas manos.
– Pero si sabemos que eres romántica y cursi, ya dinos – bromeó Andy, y todas reímos, incluso Kath.
– Bueno, en realidad no es una sorpresa, es un regalo… le daré una invitación – dijo al fin.
– ¿Invitación a qué? – preguntó Pam sin entender mucho.
– A una cena romántica, para mañana en la noche. Ya saben… una cita oficial, solo los dos. – explicó Kath.
– ¡Que tierna! – comentó Soph con un drama exagerado. Parecía que se estuviera imaginando toda una película romántica de Kath y Robert.
– Me parece un regalo hermoso – le dije sonriéndole como apoyo.
¿Vieron lo romántica y tierna que es Kath?, esa chica es un amor. Si ese Pattinson no se da cuenta de lo que tiene en frente, será porque es realmente estúpido. Espero que todo salga bien para ella, porque se lo merece.
Luego de la charla romántica de Kath, Soph nos comentó que pensaba en romper con su novio Seth.
– ¿Estás bromeando? – le pregunté sorprendida.
– Sí… tomé en cuenta tu consejo y todo lo que ustedes me han hablado de él chicas, además… no sé, siento que se perdió esa magia de la relación. Ya no quiero estar más con él. – dijo mi amiga tranquilamente. Wow, qué genial, yo odiaba a ese chico, romper con él es lo mejor que Soph podría hacer ahora.
– ¿Y cuándo planeas hacerlo? – preguntó Andy.
– No lo sé… uno de estos días, es que creo que se le murió un familiar… – comento algo apenada.
– ¿Y aún así terminarás con él? – preguntó Pam. Soph asintió con la cabeza. – Tú si eres decidida… – rió.
– Es lo mejor, o sea, qué pena lo de su familiar, pero bueno, Sophie no va a seguir con nadie por lástima. ¿Verdad amiga? – dije yo, apoyando a Soph.
– Por supuesto. – dijo dignamente ella.
Seguimos charlando y después nos fuimos a la sala de estar para ver televisión. Y así paso la tarde, muy tranquila en la casa de Kath, pero con las chicas, siempre lo pasaba genial. Pasaron las horas como si nada, siempre pasa así cuando uno se divierte, y con las chicas estábamos en plena preparación para la salida - es decir viendo atuendos, maquillaje y esas cosas - cuando recibí una llamada de Jackson.
– Hola amor – contesté. Las chicas hacían muecas.
– Hola linda, ¿cómo estás? – preguntó con su hermosa voz.
– Excelente, me he divertido mucho con las chicas, ¿y tú?, ¿cómo están los chicos? –
– Me alegro. Los chicos están bien, fuimos a ver un par de locales donde tocaremos dentro de estos días. –
– ¿Habrán más shows?, ¡Genial! – dije yo emocionada. Por la muerte de mi padre, Jackson se ha ausentado mucho a los shows de su banda, y ya era tiempo que volviera.
– Si, en realidad extrañaba ensayar canciones y bromear con ellos - rió - Hey Nath, hoy es la fiesta de Rob –
– Si, así me contaban las chicas, lo había olvidado –
– No te preocupes, yo también lo había hecho – ambos reímos – ¿te paso a buscar en un rato?, ¿O prefieres irte con las chicas? –
– Eh… - miré a mis amigas tratando de pensar en qué hacer - espera un minuto - me puse el teléfono en el hombro, y me dirigí a las chicas - chicas, ¿les molesta si me voy con Jackson? – les pregunté.
– No, claro que no – dijo de inmediato Soph. Y las chicas la apoyaron.
– OK - les sonreí, y luego volví a poner el móvil en mi oído – ¿Te parece bien si me vienes a buscar en media hora? – le dije a mi novio.
Cuando mi novio llegó, pasó a la casa a saludar a las chicas, y hasta ese entonces, sólo Andy y Pam tenían sus atuendos elegidos. Jackson y yo nos despedimos, y fuimos a casa.
– Jackson, ¿tienes regalo para Rob? – le pregunté yo cuando íbamos en el auto.
– Oh rayos… –
– Pasemos al centro comercial. – comenté. Mi novio rió y estuvo de acuerdo, no llegaríamos sin nada hoy, eso era seguro.
En realidad Jackson eligió los regalos, porque claro, conocía mejor a Robert. No nos demoramos mucho, él ya estaba pensando justamente qué comprar camino al centro comercial. Así es él, siempre con un paso adelante. Llegamos a casa y él decidió ducharse de inmediato. No era muy tarde, así que yo ordené un poco la sala de estar y me puse a ver televisión mientras se desocupaba la ducha.
Jackson me avisó cuando salió de la ducha, y entonces apagué la TV y subí al cuarto, al entrar me encontré a un sensual hombre dándose vueltas por la habitación en boxers.
– Nath, qué bueno que llegas, ¿has visto mi camisa celeste y mis jeans oscuros? – me preguntó con cara de desesperado.
– Eh… no, no sé amor - traté de aguantarme la risa - ¿buscaste bien en tu armario? –
– Si, pero no los encuentro. – se quedó parado mirándome. Mientras yo sonreía divertida por su apariencia.
– ¿Qué… qué te sucede? – me preguntó.
– ¿A mi?, nada. Nada. – reí. Él comenzó a mirarme seriamente, y luego se dio cuenta de su vestimenta.
– Oh, ¿acaso mi poco vestuario te provoca risa? – dijo sonriendo.
– No señor Rathbone, me encanta tu “poco vestuario” - hice comillas con los dedos de ambas manos - de hecho podrías ir así a la noche, ¿no crees? –
– Sí claro. Ya quisieras. – dijo bromeando y me guiñó el ojo.
Fui a su armario a buscar la ropa que él quería, y por supuesto, yo la encontré en diez segundos. Se vistió y peinó el cabello en unos 10 minutos. Envidio eso de los hombres. Más si son como Jackson, que hagan lo que hagan, se ven perfectos.
– Bueno, ahora yo me voy a la ducha. – le dije.
– OK. En agradecimiento prepararé algo para comer por mientras. – dijo Jackson, y salió del cuarto camino a la cocina. Suspiré como adolescente enamorada, y me metí al baño.
viernes, 15 de enero de 2010
Chapter Twenty Eight:
Presentía que esto no sería bueno. No lo sé, ¿por qué querría esa rubia ayudarme?, no tenía sentido. Parecía que hubiera algo detrás de todo esto… Pero como bien dijo Jackson, hay que sopesar las opciones, ya después podré ver si me conviene o no.
En realidad, no puedo juzgar a una agencia completa por una sola chica.
– ¿Dónde queda la agencia, amor? – le pregunté mientras Jackson miraba hacia todos lados al interior del centro comercial. Llevábamos unos cuantos minutos así.
– No tengo idea - contestó con honestidad. - Llamaré a Tiff para preguntarle. –
Yo sólo gruñí, y Jackson me miró divertido.
Hablaron un par de minutos, y luego Jackson cerró su móvil.
– ¿Y bien? –
– Es en el segundo piso. Vamos – tomó mi mano y nos dirigimos a las escaleras eléctricas para subir.
– ¿Estás seguro de esto? –
– ¿De qué hablas? – me miró confundido.
– ¿Tiffany y yo trabajando juntas?... ¿En serio? – levanté mis cejas. Mi novio sólo rió, y con su mano libre, atrajo mi rostro al suyo y me besó.
– No es justo que hagas eso. - me quejé - No puedes conseguir todo lo que quieras… siendo tan… tan… – traté de buscar una palabra adecuada mientras lo miraba con los ojos entrecerrados, y él seguía con esa hermosa sonrisa en su cara. Pero no, no podía discutir con él, es imposible. Sus verdes ojos y su perfecta sonrisa hacen que me olvide de todo, incluso de lo que le discuto. Resoplé y bajé mi cabeza. Me di por rendida. Él había ganado de nuevo.
Llegamos al segundo piso del recinto, y nos dirigimos a un pasillo en medio de unos locales. Había una gran puerta transparente, con el nombre de la empresa estampado en ella. O al menos eso supongo que era. No lo sé, ya que estaba en otro idioma.
– Es francés. – dijo Jackson, como si estuviera leyendo mis pensamientos.
– Lindo. – admití, sonriéndole.
Entramos al lugar, y de inmediato apareció esa… cosa rubia, frente a nosotros. Aunque ésta vez venía acompañada de un hombre. Muy guapo por cierto, pero se notaba que era algo mayor. Debía tener alrededor de 40.
– ¡Jackson!, ¡Nathalie! – nos abrazó a ambos, y me saludó con un beso en la mejilla al igual que a Jackson. Ok… esto es muy raro. Algo le sucede, normalmente no es así de amable conmigo. – Les presento a Hugh Graham. Es el gerente y representante de la empresa aquí en L.A. – dijo con su chillona e insoportable voz.
– Mucho gusto. Me han hablado muy bien de ti y de tu novio – dijo el hombre, mientras tomaba mi mano y la besaba caballerosamente. Luego estrechó su mano con la de Jackson, quien ahora no parecía estar tan contento como hace un rato.
– Encantada de conocerlo también Sr. Graham. – le dije con una sonrisa.
– Oh, puedes llamarme Hugh. – rió. Yo sólo asentí.
Jackson tomó a Tiffany de la cintura y le susurró algo al oído.
– Oh, Hugh, Nath… ella aún no está informada de la situación, Jackson quiso que fuera… sorpresa. – sonrió ella mientras me sonreía. En serio, algo le sucede.
– Qué lindo gesto de su parte - rió agradablemente otra vez - Está bien, entonces pasemos a mi oficina. – dijo él, y yo asentí, y miré a Jackson, quien cambió su expresión cuando lo vi. Pasó de tener el entrecejo fruncido, a dedicarme una cálida sonrisa, pero no del todo segura y sincera. De todas formas, caminamos hacia la oficina del gerente. Tiffany se había ido. Era claro que sólo cumpliría el rol de presentarnos acá, ella no era más que una simple modelo. Supongo que algo privilegiada, ya que parecía muy consentida de Hugh, pero seguía siendo sólo eso. Modelo. Ahora, la pregunta era, ¿qué querían que yo fuera?...
Entramos a la lujosa oficina del Sr. Graham, y tomamos asiento.
Comenzó por contarnos un poco sobre la historia de la agencia, luego comentó los eventos recientes que habían hecho, y al fin, llegó al punto que me interesaba escuchar.
– Bien, y supongo que no sabes por qué estás aquí, ¿verdad Nathalie? – me preguntó el hombre sonriendo.
– No. Ni idea. – le respondí honestamente.
– Bueno, Tiffany me ha hablado muy bien de ti Nathalie. Me comentó que tu trabajo es hermoso, y que le haría muy bien a la compañía. Dijo que sería una especie de aire fresco para nosotros. ¿Qué dices Nathalie? –
Me quedé perpleja. ¿Acaso estaba tratando de decirme que Tiffany me había sugerido como diseñadora para su agencia?, ¿Eso era posible?...
– Nath. – me llamó Jackson. – Nath, di algo linda. – y luego rió. Tragué saliva e intenté hablar.
– Yo… yo… ¡me encantaría! – reí.
– Estupendo – sonrió el hombre – Entonces, me gustaría que hablaras con Lisa, que es la encargada de todo lo que es diseños y vestuario acá. ¿Te parece?, Así te puede explicar como funcionamos en la agencia.