Mi novio terminó su comida, y nos quedamos conversando mientras yo lavaba la loza. No quise dejar que me ayudara esta vez.
– En serio, puedo ayudarte a secar aunque sea… – dijo él.
– No. Son unos cuantos platos Jackson, no es el gran esfuerzo. – reí. – ¿Por qué no vas a la habitación y te pones cómodo?, Te tengo otra sorpresa. –
– ¿Otra más? – dijo sorprendido, y luego se le escapó un bostezo.
– Si. ¿No estás agotado, verdad? – le pregunté algo tímida.
– N-no… ¿por qué? – preguntó, ahora sin entender nada, lo que provocó risa en mi.
– Tú sólo ve a la habitación. – dije mientras me giraba hacia él con un plato y un paño en la mano. Estaba terminando con la loza.
– Ok. Pero no te demores mucho, me tienes intrigado. – caminó hacia mi, me dio un pequeño beso y subió las escaleras rumbo a nuestra pieza.
Terminé de ordenar en la cocina, e imité a Jackson. Entrando rápidamente hacia el baño, sin decirle una palabra mientras pasaba por la habitación. Debía apresurarme, no quería arruinar la sorpresa. Aunque… por otro lado, en verdad estaba muy nerviosa. Esta era mi primera vez, pero estaba decidida. No quería, no podía dejar que Jackson pensara que no lo amaba lo suficiente. Pero sé que con la respuesta que le dí hoy, pensaría eso de todas formas… las cosas no podrían seguir igual. ¿Y qué mejor que demostrárselo así? Es decir, para mi es algo extraño, pero sé que es una buena manera. Y ya no creo que le queden dudas después de esto. Ya que significará demostrar nuestro amor, entregarnos por completo, sin miedos. Que es justo lo que nos hace falta.
Luego de mentalizarme, comencé por cambiarme de ropa, ya que mi atuendo no era nada ‘sexy’, y sin duda debía serlo para este momento. O… al menos eso creía yo. No soy la más experta, pero hay cosas que son fáciles de deducir.
Al salir del baño, Jackson estaba tumbado en la cama con la vista puesta en mí, no pude evitar desviar la mirada y sentir como el rubor se apoderaba de mi rostro.
– ¿Te gusta? – pregunté algo tímida, señalando el pequeño atuendo de lencería que traía puesto.
Jackson solo sonrió coqueto y se levanto de la cama, se fue acercando lentamente a mí, sin que sus ojos dejaran de mirar los míos. Me rodeo con sus brazos y me acerco a él, los temblores que estremecían mi cuerpo en ese momento desaparecieron, ahora solo quedaban las mariposas que revoloteaban incesantes por mi cuerpo y que amenazaban por subir hasta mi garganta.
Y ya no importaba nada más que él y yo en esos momentos. No era la primera vez que estábamos en estas circunstancias, pero no habían sido muchas las ocasiones en que yo había permitido llegar tan lejos. Es que simplemente no me gusta que la relación se convierta sólo en eso. Pero de vez en cuando… no está nada mal.
Mi novio comenzó a llevarme hacia la cama lentamente, y sin despegar ni un segundo nuestros labios, con sumo cuidado, quedé recostada. Entre la cama y él. No tenía escapatoria, pero realmente tampoco la necesitaba, ni la quería.
Yo me separé de sus labios unos momentos para poder respirar, pero parecía que él no necesitaba lo mismo, así que comenzó a esparcir suaves y dulces besos en mi cuello, que con el tiempo se fueron haciendo más sensuales y apasionados, y cuando ya me sentía lista, volví a atacar sus labios, siendo yo ahora la que tomaba el control, o más bien, la que estaba más deseosa; y me las arreglé para concentrarme en quitarle la polera que cubría el torso de Jackson, dejando sus abdominales al descubierto, haciéndome perder la razón un segundo. Sólo porque no me dio mas tiempo, ya que con un rápido movimiento nos sentó a ambos, dejando nuestras frentes unidas, y lo único que se escuchaba en la habitación eran nuestras respiraciones aceleradas.
– Te amo – le susurré, mientras nos mirábamos a los ojos.
– Yo también – respondió él, con una gran sonrisa.
Luego me besó apasionadamente, como siempre lo hacía, pero ésta vez había algo diferente. Algo era muy especial en ésta ocasión.
Pocos minutos demoramos en quedarnos sin nada sobre nuestros cuerpos, mi lencería y su pijama estaban esparcidos por la habitación, y ahora éramos uno solo, demostrándonos nuestro amor en la expresión más grande que existe.
Al otro día, cuando desperté, estaba abrazada al pecho de Jackson, tapada con la sábana, mientras él jugaba con mi pelo. Era como una típica escena de película romántica. Sólo que esto era verdad, él era mío, no era una pantalla. Era real.
– Buenos días hermosa – me saludó, dándome un beso en la frente.
– Hola amor. –
– ¿Cómo amaneciste? –
– Genial, ¿y tú? –
– Mejor que nunca. –
– ¿Y qué haremos hoy? – pregunté entusiasmada, cambiando mi posición para poder mirarlo mejor. Cada día me sorprendía más de lo hermoso que es.
– No lo sé, ¿qué quieres hacer tú? –
– ¿Puedo elegir? – sonreí ansiosa.
– Claro. Ayer fue toda atención para mí, y se supone que era el aniversario de ambos. Así que hoy es tu turno. –
– También disfruté ayer… – reí, y el sonrió tiernamente, captó perfectamente a lo que me refería – pero si lo ofreces así… no me queda más que aceptar. – Sonreí y me incliné un poco para besar sus labios.
– Y bien, ¿qué tienes pensado? –
– Antes de decidir eso, te quiero preguntar algo. - él asintió, frunciendo el ceño, siempre lo hace cuando nota que quiero hablarle algo serio - ¿Qué hiciste con el anillo que me querías dar ayer? –
– ¿Por qué? –
– Sólo pregunto. – seguí mirándolo seria. Él seguía con su ceño fruncido. Y nos quedamos en silencio. – ¿Y bien? – dije para romper el silencio, y que retomáramos la conversación. Quería saber la respuesta.
– Lo devolví a la joyería. No lo querías. – dijo él desanimado. Creí que lo había hecho enojar de nuevo, pero no fue así. Se quedo pensando uno segundos, y luego volvió a mirarme, y acarició mi cabello. – ¿Por qué preguntas pequeña? –
– Oh… no, por nada. –
– ¿Acaso lo quieres ahora?, porque… porque lo puedo ir a buscar cuando quiera Nath, sólo debo vestirme e ir a la joyería… – hizo un ademán de levantarse, pero no lo dejé.
– No te vayas. – le dije con voz dulce. – Quizás… - suspiré - quizás no sería nada terrible llevarlo en mi mano. Pero sólo como anillo de compromiso. No como anillo de ‘nos casamos mañana’. – le expliqué tan dulce como pude. Y luego subí mi mano para acariciar su rostro.
– Está bien. Como tú quieras. Mi idea tampoco era que nos casáramos ahora mismo… – dijo Jackson, con una sonrisa tremenda. Creo que esto era importante para él.
– ¿Ah no? –
– Claro que no. Todo debe ser a su debido tiempo. –
– Tienes mucha razón. – le respondí.
– Pero podríamos ir a la joyería hoy mismo. –
– Por supuesto que sí. – reí, y él me imitó.
ooooooooooowwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww ♥ y viteh ? si se puede hacer der serso algo bonito *0* ojalá lean las niñas cashondas esas (??? xdd en fin (??? que lindo cap cami te felicito, si fué tu primera vez escribiendo algo asi, está muy bien :D se captó la escensia de lo que en vdd sucedia y no solo toqueteos locos (?) xDD no sé si el blog esté abierto, asi que no sé cmo shusha estoy posteando quizá con que wea lo haga O.o xdd lo importante es que soy yo xdd (?) chely (?) xd ojalá no te demorís tanto en subir el proximo cap (yo hablo la que menos se demora :O).
ResponderEliminarvkmcklvv huy la cami cachona :D ! x) naaa, bonito *-*, asi como dice en el comentario de arriba, se capta la esencia :E kjdghuidhuidhguifdg es dificl describir ese tipo de partes ._. pero a ti te salio muy bonito (6) x) sdjkfgyusdgfds y si, sube mas seguido ¬¬
ResponderEliminar